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ACCIÓN DÍA MUNDIAL DEL REFUGIADO

Ibiza, 20 de Junio de 2018 

Hoy hemos recorrido tres playas emblemáticas de Ibiza con una cifra, 38.000, que son las muertes oficiales en el Mediterráneo desde el 2000. Imaginémonos cuántas serán realmente. Hemos llamado la atención de los bañistas en estas tres playas, Santa Eulalia, Talamanca y Den Bossa, bañadas por el mismo mar que es la trampa mortal de tantos miles de personas que lo único que buscan es una oportunidad para salir adelante, un futuro digno para ellos y para sus hijos.

Da igual si son desplazados de guerra, “migrantes económicos” o si han recibido el estatuto de “refugiado”, nadie pone a sus hijos en una patera si la tierra que dejan atrás no es incluso más peligrosa que el mar en el que se juegan la vida.

En las tres playas hemos recorrido la orilla con los números de 3 metros de altura formando la cifra 38.000. Mientras les íbamos enseñando al público allí presente fotos de pateras, de náufragos, ilustraciones y gráficos que, sin necesidad de hablar, contextualizaban nuestro desfile con la cifra de vidas perdidas.

Luego hemos leido el poema “Hogar” de la refugiada somalí Warsan Shire, tanto en castellano como en inglés y finalmente hemos guardado un minuto de silencio al terminar la acción en cada playa, un minuto de oración en honor a esas 38.000 almas y a todas las que han perecido víctimas de la violencia más extrema.

En el último acto de la jornada, en Playa den Bossa, contando con la colaboración de miembros de Proactiva Open Arms, hemos subido a un grupo de activistas a una lancha para simular la llegada a la costa de una patera. Luego han flotado simulando ser ahogados y finalmente han sido “rescadados” por otro grupo de activistas que los esperaban en la orilla para abrazarles.

Esta performance, en la que ha colaborado el colectivo PROARTSO y más de una veintena de voluntarios, ha pretendido visibilizar esta cruda realidad en este día tan especial, pero siendo conscientes de que está tragedia se vive todos los días del año por parte de millones de personas, de la cual una buena parte son menores.

Seguiremos actuando con nuestro doble objetivo, ayuda directa allí y Conciencia aquí.

 

FOTOS PLAYA DE SANTA EULALIA:

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FOTOS PLAYA DE TALAMANCA:

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FOTOS PLAYA DEN BOSSA:

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DIARIO DE IBIZA: https://www.diariodeibiza.es/pitiuses-balears/2018/06/21/38000-esperanzas-hundidas/996718.html

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POEMA “HOGAR” (WARSAN SHIRE)

Nadie abandona su hogar, a menos que su hogar sea la boca de un tiburón.

Solo corres hacia la frontera cuando ves que toda la ciudad también lo hace.

Tus vecinos corriendo más deprisa que tú. Con aliento de sangre en sus gargantas.

El niño con el que fuiste a la escuela, que te besó hasta el vértigo

detrás de la fábrica, sostiene un arma más grande que su cuerpo.

Solo abandonas tu hogar

Cuando tu hogar no te permite quedarte.

Nadie deja su hogar

A menos que su hogar le persiga,

Fuego bajo los pies,

Sangre hirviendo en el vientre.

Jamás pensaste en hacer algo así,

Hasta que sentiste el hierro ardiente

Amenazar tu cuello.

Pero incluso entonces cargaste con el himno bajo tu aliento,

Rompiste tu pasaporte en los lavabos del aeropuerto,

Sollozando mientras cada pedazo de papel te hacía ver

Que jamás volverías.

Tienes que entender que nadie sube a sus hijos a una patera,

A menos que el agua sea más segura que la tierra.

Nadie abrasa las palmas de sus manos bajo los trenes, bajo los vagones,

Nadie pasa días y noches enteras en el estómago de un camión,

Alimentándose de hojas de periódico, a menos que

Los kilómetros recorridos signifiquen algo más que un simple viaje.

Nadie se arrastra bajo las verjas, nadie quiere recibir los golpes ni dar lástima.

Nadie escoge los campos de refugiados

O el dolor de que revisten tu cuerpo desnudo.

Nadie elige la prisión, pero la prisión es más segura que una ciudad en llamas,

Y un carcelero en la noche es preferible

A un camión cargado de hombres con el aspecto de tu padre.

Nadie podría soportarlo, nadie tendría las agallas,

nadie tendría la piel suficientemente dura.

Los: “váyanse a casa, negros”, “refugiados”, “sucios inmigrantes”,

“buscadores de asilo”, “quieren robarnos lo que es nuestro”,

“negros pedigüeños”, “huelen raro”, “salvajes”,

“destrozaron su país y ahora quieren destrozar el nuestro”.

¿Cómo puedes soportar las palabras, las miradas sucias?

Quizás puedas, porque estos golpes son más suaves

Que el dolor de un miembro arrancado.

Quizás puedas porque estas palabras son más delicadas

Que catorce hombres entre tus piernas.

Quizás porque los insultos son más fáciles de tragar que el escombro,

Que los huesos, que tu cuerpo de niña despedazado.

Quiero irme a casa, pero mi casa es la boca de un tiburón.

Mi casa es un barril de pólvora,

y nadie dejaría su casa a menos que su casa le persiguiera hasta la costa,

a menos que tu casa te dijera que aprietes el paso,

que dejes atrás tus ropas, que te arrastres por el desierto,

que navegues por los océanos,

“Naufraga, sálvate, pasa hambre, suplica, olvida el orgullo,

tu vida es más importante”.

Nadie deja su hogar hasta que su hogar se convierta

en una voz sudorosa en tu oído diciendo:

‘Vete, corre lejos de mí ahora.

No sé en qué me he convertido, pero sé

que cualquier lugar es más seguro que éste’.

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